El Plan de Repoblación pretende plantar en el suelo madrileño en los próximos años hasta un total de 15 millones de árboles de 52 especies autóctonas. Está incluido en el Plan Forestal de la Comunidad de Madrid 2000-2019 y cuenta con un presupuesto de más de 65 millones de euros. Su objetivo principal es luchar contra la desertificación y la erosión de los suelos, así como contribuir a la eliminación del CO2 en la atmósfera.