Esta unidad pone al servicio del ciudadano un teléfono gratuito de ayuda, el 900 30 35 30, en el que el fumador será atendido por psicólogos y enfermeras supervisadas por un médico. El tratamiento incide en dos vías. Por un lado, se ofrece apoyo psicológico en función de cada caso particular para vencer la dependencia psicológica del cigarrillo. Por otro, se facilita tratamiento farmacológico para acabar con la dependencia física de la nicotina.