En la sala blanca o unidad de producción celular del Hospital Gregorio Marañón se obtienen, manipulan y expanden células madre para aplicar en investigaciones clínicas. El objetivo es llevar a cabo sobre el paciente una terapia celular a través de medicina regenerativa. Las células son tratadas, por tanto, como medicamento, por lo que la sala blanca está obligada a seguir el protocolo "GMP" (Good Manufactoring Practices), lo que significa que todo el proceso de producción celular se encuentra sometido a estrictos y continuos controles, con la garantía para el paciente de que recibe las células cultivadas y multiplicadas en las condiciones óptimas.